Las Cruzadas, origen de las Órdenes Militares.La Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén

Las órdenes militares fueron instituciones religioso-militares creadas en el contexto de las Cruzadas como sociedades de caballeros cristianos, inicialmente para la defensa de los Santos Lugares. En total fueron cuatro: Santo Sepulcro, Hospitalarios, Templarios y Teutónicos.Las dos primeras siguen permaneciendo hoy en día, en el seno de la Iglesia Católica, los Templarios fueron disueltos por el Papa, y los Teutónicos perdieron su carácter inicial y evolucionaron en un sentido laico.

Posteriormente surgieron otras órdenes dedicada a la defensa o la propagación o la defensa de la fe cristiana, como sucedió en España durante la Reconquista, con las cuatro órdenes militares nobiliarias de Alcántara, Calatrava, Montesa y Santiago.Este modelo de órdenes se multiplicaron a finales de la Edad Media y durante el Antiguo Régimen, con finalidades muy diversas. En la Edad Contemporánea, perdidas sus funciones militares y políticas y su poder económico, únicamente tienen un papel honorífico y representativo de determinados círculos sociales.

La Orden de Caballería del Santo Sepulcro de Jerusalén es una Orden de Caballería católica reconocida como la más antigua del mundo, a la cual tengo el honor de pertenecer junto a mis hermanos y varios familiares, que tiene sus orígenes en Godofredo de Bouillón, principal líder de la Primera Cruzada, que comenzó como una confraternidad mixta clerical y laica de peregrinos, y creció gradualmente alrededor de los Santos Lugares en Oriente Medio: el Santo Sepulcro, la tumba de Jesucristo. Su divisa es Deus lo vult (Dios lo quiere)
Su objetivo primordial fue proteger el Santo Sepulcro de los infieles con la ayuda de 50 esforzados caballeros. Balduino I de Jerusalén (hermano de Godofredo) la dotó oficialmente de su primer reglamento, que sería imitado por las órdenes del Temple y el Hospital. Entre sus hechos más gloriosos, la Orden luchó valerosamente junto al rey Balduino I de Jerusalén en 1123, participó en los asedios de Tiro en 1124, de Damasco (durante la Segunda Cruzada, en 1148) y de San Juan de Acre en 1180.

Tras la toma de la ciudad santa de Jerusalén en 1187 por los musulmanes de Saladino, la Orden se trasladó a Europa, dedicándose partir de entonces, al rescate de cautivos cristianos de manos musulmanas. En España, también tuvo un importante protagonismo al intervenir en numerosas batallas de la Reconquista contra los invasores musulmanes. Actualmente subsiste dedicada al sostenimiento del Patriarcado Latino de Jerusalén y sus fieles, y conservando (como la Orden de Malta o la Orden Teutónica) una consideración honorífica y particular dentro de la Iglesia católica.

La Orden de Caballería del Santo Sepulcro es la primera y más antigua de todas las órdenes de caballería creadas en Tierra Santa. Sus fratres, canónigos y caballeros, se distinguieron como guardia noble que velaba y protegía el Santo Sepulcro. Atrajo a numerosos príncipes y señores, que peregrinaron a Jerusalén. Obtuvo el reconocimiento de Reyes y Pontífices, cuando los Hospitalarios sólo eran hermanos enfermeros que no salían de sus hospitales y lazaretos y aún no existían los Templarios, salidos de sus filas. Por ello, la Orden del Santo Sepulcro recibió la primacía sobre las demás Órdenes en todos los actos religiosos y oficiales, de la que goza todavía hoy en día.

Su poder llegó a ser comparable a los de las órdenes del Temple y el Hospital. En 1131, el rey Alfonso I el Batallador de Aragón la declaró coheredera junto a éllas en el testamento que fijó para repartir sus dominios, pero su decisión no fue acatada por los nobles aragoneses. A modo de compensación, el conde Ramón Berenguer IV de Barcelona les confirió otras tierras en el reino de Aragón (sobre todo en Calatayud) y en el Principado de Cataluña.
En España, país con gran devoción por el Santo Sepulcro; desde siempre fueron frecuentes las peregrinaciones a Tierra Santa, así como los cruzamientos como caballeros Sepulcristas. En 1882 se concedieron a los Caballeros españoles del Santo Sepulcro las mismas consideraciones oficiales dispensadas a los Caballeros de las Órdenes Militares Españolas, a las que estaban asimilados. y a partir de 1899 se estableció que en lo sucesivo el Capítulo de la Orden pudiera celebrar sus reuniones y funciones religiosas en la iglesia de San Francisco el Grande de Madrid, situación mantenida hasta nuestros días. La Orden incluye Caballeros, Damas y Clérigos, y es una Orden pontificia, bajo la autoridad de la Santa Sede.

Los caballeros de la Orden vestimos sobre el uniforme una capa blanca, con gola alrededor del cuello formando pliegues, así como unos largos cordones y cola, relativamente corta. La capa lleva a la izquierda, a la altura del pecho, una gran cruz roja potenzada (es decir, con pequeños travesaños rematando los cuatro brazos de la cruz), y en los huecos que dejan los brazos, otras cuatro cruces pequeñas, también de color rojo, que evocan las llagas del Señor. Como prenda de cabeza llevamos un birrete negro con la cruz del Santo Sepulcro bordada en el centro, y una pluma blanca a la derecha.

     

      Existen dos Lugartenencias, de España Oriental y de España Occidental, que se corresponden con las antiguas coronas de Aragón y de Castilla y León, cada una regida por un Lugarteniente, un Gran Prior y un Consejo.
En la actualidad, la Casa Madre de la Orden en España está situada en la Real Colegiata del Santo Sepulcro de Calatayud, donde se reúnen los caballeros (que son canónigos honorarios de la Colegiata), al menos una vez al año, para celebrar su Capítulo General.

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